Menos ruido = más claridad
El aire en la oficina de Clara era tan denso como la frustración que sentía Martín y la ansiedad que carcomía a Sofía. Habían trabajado durante horas en el proyecto, pero estaban estancados. Martín golpeó la mesa. "¡Esto no funciona! En mi mente solo veo FRA-CA-SO. Sofía, con el ceño fruncido, estaba a punto de responder con una lista de las razones por las que él se equivocaba, una rumiación que alimentaba su propia tensión. Entonces Clara hizo una pausa, cerró los ojos y puso su mano sobre su pecho. "Esperad", dijo con calma. "Estamos saturados. Martín, ¡respira! No saques conclusiones, deja pasar un poco de tiempo y no te agarres a ningún pensamiento. Después de varios minutos de relax, Clara dijo: "Siento mucha presión por este plazo, tengo miedo a que fallemos." Animado por la repentina sinceridad de Clara, Martín pudo, por fin, expresar lo que sentía sin el filtro de la frustración: "Mi corazón dice lo mismo, pero mi mente lo transforma ...